
Estudio realizado por la organización de protección de la infancia en Tecnologías de la Información y la Comunicación: PROTEGELES, Civértice y el Defensor del Menor
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Así un 69% se los menores encuestados juega habitualmente con juegos de consola o videojuegos. En cuanto a la diferencia por sexos esta resulta muy significativa: juegan con videojuegos el 85% de los varones menores de edad, frente a sólo el 52% de las niñas y adolescentes.
Los menores manifiestan preferencia por los videojuegos de aventura, deportes o lucha, frente a los juegos de simulación, rol o plataforma.
El 43% de los alumnos dedica menos de 1 hora diaria a jugar con videojuegos durante los días lectivos, y otro 34% directamente no juega entre semana. No obstante, un 9% dedica entre 1 y 2 horas y un 7% más de 3 horas.
El 41% de los alumnos dedica menos de 1 hora diaria a jugar con videojuegos durante los fines de semana, y otro 19% entre 1 y 2 horas. En este caso el porcentaje de menores que juega más de 2 horas diarias durante los fines de semana se dispara, alcanzando el 23%. Por último sólo un 9% afirma no jugar nada durante los fines de semana.
Los videojuegos responden también en muchas ocasiones a un concepto de ocio grupal, aunque en la mayoría de los casos los menores juegan solos. Así, si bien un 52% de los menores juega solo, encontramos a otro 48% que juega con sus amigos o incluso con sus padres y/o hermanos.
El 57% de los menores utiliza videojuegos pirateados. Además un 23% de estos menores señala que casi todos sus videojuegos responden a esta circunstancia. Las diferencias entre edades también son significativas, ya que el nivel de pirateo entre ellos (65%) es superior al registrado entre ellas (50%).
Con mucha frecuencia la utilización de videojuegos por parte de los menores genera discusiones en el entorno familiar. Sólo un 27% de los menores reconoce no discutir nunca con sus padres por esta cuestión. Llama la atención el hecho de en la mayoría de las ocasiones las discusiones son debidas a la cantidad de tiempo que permanecen jugando (27% del total), el momento en el que se juega (10%), y sólo un 6% afirma discutir por el tipo de videojuego.
Alumnos que reconocen cada circunstancia:
Un 14% de los menores encuestados, afirma “estar enganchado a algún videojuego”. Las diferencias en cuanto al sexo son muy descriptivas, considerándose enganchada 1 niña por cada 3 niños.
Un 11% de los menores encuestados (15% entre ellos y 7% entre ellas) considera que los videojuegos pueden hacerle más violento.
Un 57% de los menores reconoce jugar con videojuegos en los que se daña, tortura o mata a personas.
Un 20% de los menores reconoce jugar con videojuegos en los que se daña, tortura o mata a niños, ancianos o embarazadas.
El 15% de los menores reconoce jugar con videojuegos en los que se reproduce de forma interactiva violencia hacia las mujeres. Las diferencias entre sexos son aun más evidentes en este punto.
Un 15% de los menores reconoce jugar con videojuegos en los que los personajes consumen drogas.
El 33% de los menores reconoce jugar con videojuegos clasificados para mayores de 18 años, y otro 15% desconoce la clasificación de los juegos que utiliza. Por tanto, sólo el 52% de los menores afirma no jugar con juegos para mayores de edad.
Las diferencias entre los menores en función del sexo también se ponen de manifiesto en este punto: los varones reconocen jugar con juegos para mayores en el 53% de los casos, frente a sólo el 14% de las menores.
El 38% de los menores reconoce que si sus padres conocieran el contenido de algunos de sus videojuegos no les dejarían jugar con ellos.
De nuevo las diferencias entre los menores en función del sexo también se ponen de manifiesto en este punto: la mitad de los varones (49%) afirma que si sus padres conocieran el contenido de muchos de sus videojuegos no le dejarían jugar con ellos, frente al 27% de las menores.
Como ejemplo ilustrativo de las situaciones que pone de manifiesto el presente estudio, hemos determinado el nivel de utilización de un conocido videojuego, especialmente brutal, clasificado para mayores de 18 años: el GTA SAN ANDREAS.
Así, concluimos que el 46% de los menores encuestados reconoce haber jugado con dicho videojuego (un 18% afirma hacerlo con frecuencia).